Mi proceso de resiliencia en la Corporación Anne Frank

Actualizado: hace 5 días



Angela Sosa es una migrante venezolana, que se incluyó en el programa restaurativo a inicios de la pandemia, vivió unos meses en el refugio, con sus dos hijos pequeños, hasta que pudo mudarse a una casa arrendada, la Corporación Anne Frank le continuó brindando un apoyo humanitario. Angela Sosa sale del programa para darle la oportunidad a otra mujer que requiera iniciar en el proyecto. Me invita a sentarme a su lado y empieza a contar, "los niños tenían un buen espacio para jugar en el refugio de Popayán" De esta manera, al recordar buenos momentos que vivió en el refugio se le dibujaba una sonrisa en el rostro mientras seguía contando, parte de su historia como beneficiara en los momentos más difíciles que se vivía en confinamiento establecido por el estado como medida preventiva del covid -19.


¿Cómo fue su inicio en la Corporación Anne Frank?

Conocí la Corporación Anne Frank a través de una amiga que me dijo que abriría un refugio motivado a la cuarentena, entonces fui y me dieron todo durante la cuarentena, dos meses viví en el refugio de Popayán con mis dos hijos si no, no sé qué hubiese hecho.


¿Cómo se sintió durante su estadía en el refugio?

Me sentía muy bien, era muy buena la comida y los talleres que nos daba la directora Claudia Quintero. Aprendí mucho, y el compartir en esos momentos de cuarentena en la que no podíamos salir eran buenos porque nos ayudaba a sentirnos mas tranquilas.


¿Qué aprendió durante el tiempo que estuvo dentro del proyecto de la Corporación?

Algo que me quedo de aprendizaje durante los talleres es que los hombres son machistas, anteriormente me dejaba someter de los hombres, pero con Claudia aprendí a ser “cuero duro” ya me doy a respetar, y ahora se cómo enfrentar los problemas, aprendí a administrar las finanzas, y a educar y atender a mis hijos.


¿Cómo se siente al finalizar el proyecto en Anne Frank?

Me siento bien, porque pude ayudar a otras mujeres, en donde vivo presto el espacio para que se reúnan las mujeres a recibir os talleres que realiza la Corporación Anne Frank.


¿Qué mensaje le darías a otras mujeres?

Que no se dejen de ningún hombre, si están siendo agredidas denuncien, busquen ayuda, pero no se dejen.


¿A quién le agradece?

Me siento muy agradecida con Claudia Quintero, quien hace un buen trabajo en la Corporación Anne Frank, es una excelente persona que ayuda a las mujeres y por eso le va bien, Dios la bendiga por su trabajo.



Entrevistada por Sandra Velásquez

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