Huellas de la violencia y esperanza de reconciliación

Según la Unidad de Victimas, más de 500 mil mujeres han sido abusadas sexualmente dentro del conflicto armado de Colombia.

Por: Isabel Colomna


Bogotá D.C. abril 8 de 2021(Prensa Senado). - En cumplimiento de la Ley 1448 de 2011, en las que se dictan medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado del país, el Congreso colombiano, conmemora el 9 de abril de cada año, el día de las víctimas. Es por eso, que quisimos resaltar el coraje, la valentía y la superación de una mujer, que representa a todas mujeres víctimas dela violencia sexual.


Se trata de Claudia Yurley Quintero Rolón, quien nació en la ciudad de Cúcuta, el 3 de diciembre de 1980 alrededor de una familia trabajadora y llena de amor. En el año 1999, los paramilitares incursionaron en el departamento de Norte de Santander, perpetrando una masacre en el municipio de la Gabarra.


“Mi papá es sobreviviente de esa masacre. Desde ese momento mi vida se vio afectada por el conflicto armado. Los paramilitares llegaron a Cúcuta, donde vivíamos, convirtiéndose ellos en la Ley y orden de ese lugar, pasando por encima de las autoridades, ò quizás teniendo alianzas macabras, violentando a los jóvenes y jovencitas, imponiendo el pago de extorciones y lo peor de todo, usaron el cuerpo de las mujeres como botín de guerra”. Afirma Claudia.


“Fui víctima del bloque Catatumbo, frente Fronteras, esa fue la experiencia que marcó mi vida, truncando todos mis proyectos y los sueños que yo tenía. Me tocó migrar a la ciudad de Bogotá y posteriormente fuera del país”.


La justicia y las victimas

“Las mujeres hemos luchado tanto, por tener leyes que nos protejan, pero realmente lo que falta es que la justicia pueda ser eficiente, que no revictimice, que no sea lenta, que sea mejor denunciar, antes de callar, que la justicia esté con las mujeres, que su busque la reparación integral. La justicia no es solamente ver en la cárcel aun victimario, esta debe reconocer a las victimas como tal y que se pueda resarcir los derechos violentados. Considero que es el sistema como tal, es el que nos falla, porque conozco funcionarios judiciales que realmente, sienten el dolor de las mujeres”, precisó.


El día de las víctimas:

Claudia dice que ama la Ley 1448, por los beneficios que le ha otorgado mediante la Unidad para las Victimas, quienes atendieron su proceso de reparación, se le reconoció como víctima, atendieron su situación de salud y logró estudiar. “En esta Ley se reconoce que la guerra no nos trajo nada bueno y que el proceso de paz era y es necesario”, y agregó que Tener un día de conmemoración, de solidaridad y de memoria por las víctimas del conflicto, como es el 9 de abril, es un reconocimiento a tantas vidas afectadas, por una guerra que no elegimos. Hoy recordamos a las mujeres que, como yo han sufrido la violencia sexual, también a las que les arrebataron sus hijos, entre otras”.


Lo que espera del Gobierno Nacional

“Que construya paz, esta es necesaria para las mujeres, niñas y niños, en los contextos urbanos y rurales, porque nosotras las víctimas, ya pusimos nuestra cuota, hemos perdonado, hemos optado por el perdón, por construir la paz en medio del destierro. Es importante que el Gobierno desmonte los discursos de odios en el país”.


La sanidad que da el perdón

Uno de los agresores de Claudia Quintero, fue Jorge Iván Laverde, alias ´iguano´, ex combatiente de las AUC, quien un día tomó la decisión de pedirle perdón por los hechos ocurridos y le envió un video, en el cual reconoce el daño causado y pide perdón.



“Este mensaje va para ti y tus familiares, a quien con mi accionar irresponsable, e injustificable, hice trizas sus vidas. Quiero pedir perdón desde lo más profundo de mi corazón. Gracias a usted y a los que han enviado mensajes positivos, para seguir reconstruyendo y seguir por el camino de la paz, en el cual nunca vamos a desfallecer. Es inquebrantable, nuestro compromiso con el proceso, con la paz y con ustedes las víctimas. Espero poderla ver y que acepte un abrazo de mi parte”.


Por su parte Claudia le respondió.


“He venido haciendo este ejercicio del perdón, desde la empatía. Te perdono, porque fuiste un niño pobre como yo, reclutado y enseñado a la guerra desde su corta edad, que te han matado familiares. Esto no justifica la acción, pero si me permite conocerte como un ser humano. Hoy hago pública mi voluntad de perdonarte, al igual que tus otros compañeros. Lo único que te puedo decir, es que sigas construyendo paz, porque no hay otra salida, si mi perdón te sana, sánese y aporte a la paz desde el corazón y la empatía”.


Nueva vida


Desde hace 10 años, Claudia empezó su proceso de sanación, perdonando a sus agresores, al igual que con tratamientos psicológicos y psiquiátricos. hoy es productora de multimedia, se desempeña como defensora de Derechos Humanos, de la Corporación Anne Frank, una organización de mujeres, que luchan contra la trata de personas, en la ciudad de Bogotá. Su mayor sueño es la abolición de la prostitución en el país y que no se violen más los derechos de las mujeres.

“Seguiré trabajando por ellas, por la paz y también por mí, como víctima y sobreviviente del conflicto armado”.


Fuente: Congreso de la República de Colombia

Tomado de : https://www.senado.gov.co/index.php/prensa/noticias/2461-huellas-de-la-violencia-y-esperanza-de-reconciliacion


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